Acropolis

Vídeos Musicales ( Ni idea son Griegos )

Nos levantamos a las ocho, hoy el día está revuelto, ha estado lloviendo toda la noche y no tiene ninguna intención de parar. Desayunamos en el Hostel y salimos preparados para recorrer Atenas, comenzamos por ir a la oficina de turismo, Diana con su ingles se defiende bastante bien, de vez en cuando recibimos un ataque a nuestras débiles defensas, pero como buenos espartanos conseguimos salir victoriosos. Diana le hace un interrogatorio a la chica de información, que ya le mira con cara rara. No sé se pensaría que a lo mejor le íbamos a pedir un café con leche.

Atenas

Después de la charla decidimos salir para el Phartenón porque creemos que lo cierran a las tres , (no sé para que hemos ido a la oficina de turismo), igual que los museos así que nos da igual que ver antes y estamos más cerca de la estación del Acrópolis Línea 3 “ Azul”, que del museo en Syntagma, pensamos en coger un bono de un día pero no sale rentable, así que volvemos al sencillo 90′, cuando llegamos nos dicen que cierran a las 17:00 así que cambiamos de opinión y volvemos al metro. Llegamos a Syntagma al museo Arqueológico, casualmente ese día lo cierran a la una, (no sé que cojones le hemos preguntado a la de turismo). Así que tenemos menos de dos horas para verlo, no nos da tiempo ni a recorrer la mitad aunque creo que lo más importante hemos conseguido verlo, una pena. A la salida nos encontramos con dos chicos españoles que nos cuentan un poco su recorrido y nos aconsejan que pese a ser solo la una dejemos el Phartenón para mañana, se necesita un día entero para verlo, puesto que aparte de la Acrópolis, también te dan entradas para ver el Agora Romana, el Ágora antigua, el templo de Zeus, el museo de Acrópolis , el teatro, etc. Así que cambiamos nuevamente de planes , tendremos que elegir verlo mañana o pasado mañana, sí queremos ver tranquilos todas esas cositas. Elegimos que mejor mañana así que por hoy no hay más monumentos, nos vamos a Monastiraki ( MONASTIRAKIOU , Línea 3 ) , en metro claro, a los barrios antiguos de Atenas desde donde se puede llegar a Plaka y al mercadillo, cuando llegamos buscamos un sitio donde comer , las guías te aconsejan ir a Thanasis ( taberna frenética) al final de Mitropoleos “ para nosotros era el principio “, pero uno tiene las neuronas justas para comprender a veces los mapas, conseguimos dar con ella, puedes comer bastante bien por tan solo 8 euros + cerveza de ½ litro por 1,60 euros, eso sí a uno no ser le puede ocurrir pedir café, los precios son desorbitados 1,40 euros por un expresso, – Otra cerveza por favor.

En el acrópolis

Comemos en un pequeño saloncito lleno de mesas, nos pedimos el plato típico del sitio Souvlaki , delicioso. Después de comer recorremos los puestos de tiendas de Plaka y Monastiraki, compramos algunas cosillas para los amigos, la familia y para nosotros. Yo me he comprado una baraja de pocker con motivos eróticos del arte griego, por llamarlo de alguna forma, se lo vi la noche antes, a una chica de Hostel, ya sabes si culo veo, culo quiero, la envidia es la gran perdición de nuestro siglo.

Plaka

Comienza a llover de verdad y abandonamos Plaka, nos dirigimos a Evangelismos, a ver una agencia de viajes, nos gustaría reorganizar nuestra vuelta después de Estambul y hemos decidido no coger Barcos, que era lo que teníamos preparado, quizá tengan información de trenes. Pero todo comienza a ponerse muy gris, y la lluvia comienza a calar y decidimos no ir andando y coger el metro en Syntagma, una parada desde Monastiraki y a una de Evangelismo, cuando llegamos hay una cinta policial que nos impide al paso a la estación, le preguntamos a un poli y nos explica en inglés “nuevamente ataque a nuestras murallas reforzadas únicamente con pequeñas piedras” y nos dice que está cerrada porque hay una manifestación, que la más cercana abierta es Acrópolis más o menos a un Kilómetro, decidimos continuar andando bajo la lluvia feroz hasta Evangelismo, ya he guardado la mochila debajo de la chaqueta que no sé cuando empezará a crear goteras que calen al interior de mi forro polar, de las botas ya ni hablamos y de los pantalones de pintor de pana negros a la altura de las rodillas, han dejado de ser ligeros hace un buen rato, cuando llegamos a Evangelismo coincidimos con la cabecera de la manifestación justo en el punto de la sucursal de viajes, por un lado la manifestación, por otro la policía anti disturbios, por otro nosotros dos empapados de agua y enfrente la sucursal de viajes, no hay forma de cruzar la calle sin ser arrastrados por los manifestantes.

Diana le pregunta a un tío que está sentado en un banco que cual es el camino más corto para poder llegar a la estación de metro de Acrópolis, a ya más de un kilómetro de distancia, el tío nos mira extrañados, no nos dice nada, esta claro que hay momentos y momentos para preguntar.

Nos damos media vuelta con la esperanza tonta que Evangelismo esté abierta, otro cinta nos impide el paso, no queda otro remedio que volver a Syntagma y de allí a Acrópolis, Diana saca el mapa del bolsillo, parte de la tinta ya se ha diluido, pero la parte que nos interesa todavía es utilizable, hasta que a mitad de camino se le cae a un charco, intentamos extenderlo en el cristal de un marquesina de autobuses, ya no hay quien lo entienda y lo damos por perdido, Diana lo hace un rebuño y lo tira a la papelera. – Ya no lo necesitamos. Continuamos andando, la mochila de Diana chorrea agua, las mangas de mi chaqueta chorrean agua, a las botas hace rato que les importa un mierda saltar los charcos y los pantalones han dejado de ser cómodos. De camino pasamos por el templo de Zeus está vallado y cerrada la puerta, lo veremos mañana, pero no puedo evitar sacar la cámara y hacerle un par de fotos, me cuesta tenerla que secar por completo antes de guardarla.

Seguimos andando y empiezo a desesperarme y sonrío un rato para no gritar, voy con la capucha echada y la cabeza baja mirando el suelo, no la veo y me choco de frente con una rama de un árbol que nadie ha cortado y que su naturaleza ha sido crecer para abajo, hasta la altura de mi cabeza y retrocedo como tres pasos atrás y no me caigo porque los pantalones, completamente mojados y llenos de sobrepeso me impiden doblar las rodillas y caer, y me enfado y no se me puede hablar hasta que se me pasa el dolor, por fin llegamos a Acrópolis, después de preguntar un par de veces. Está abierta compramos un par de billetes sencillos, nos reímos. – Menos mal que no hemos comprado el bono del día. Al rato ya estamos en el Hostel. – The key of the room one hundred four, please … Thank!.

Nos duchamos con agua bien caliente , no está permitido fumar en la habitaciones, me da igual que suban a multarme. Está todo tan mojado que no sé donde dejar las cosas, me empiezo a quitar la ropa y la tiro a un rincón de la habitación, descubro entonces que debido a cualquier efecto físico o de tejidos superpuestos, o postura aerodinámico, mis calzoncillos y la parte superior de mis pantalones de pintor no están mojados, así que me quito los pantalones los echo al suelo y aposento mi culo seco sobre el culo seco de mis pantalones, abro un poco la puerta de la terraza de la habitación y me fumo un cigarrito mientras Diana termina de ducharse.

Hostel de Atenas

La ducha me sienta a gloria, me visto recojo como puedo la ropa y la laguna de agua creada en el rincón de la habitación, y bajamos a recepción a tomarnos un chocolate con Propoleo.

Le preguntamos al recepcionista donde podemos conectarnos a Internet, nos explica que hay un par de sitios cerca, uno enfrente del Hostel, decidimos ir a ese, no está el día como para dar paseos.

El local se llama Futura, me sorprende, no hay ningún cartel en la puerta, pero el sitio es encantador, esta en la planta baja de un edificio antiguo pero recién restaurado, tiene una pequeña salita al final con tres buenos ordenadores, el precio de la hora es de 2 euros, además el local tiene biblioteca, un pequeño salón con sofás y mesas donde está la gente charlando y tomando algo, muy agradable.

Nos sentamos en el ordenador número uno, nos traen el ticket del precio y dos vasos de agua. Diana se dedica a intentar encajar los trenes mientras yo intento explicarle en ingles al dueño si puedo descargar las fotos de mi cámara y grabarlas a un cd y que cuanto vale. Pierdo la batalla, derrumba mi muralla a cañonazos, todos mis soldados han caído en el campo de batalla y tan sólo me quedan mis aviones kamikazes, así que saco la cámara, el cable y el cd. El tío me entiende por que no le queda otra opción y me señala el último ordenador, le digo que volveré mañana cuando llene la tarjeta.

No terminamos de cerrar el viaje de vuelta, pero ya es tarde y estamos cansados, nos despedimos del dueño y de una ñinita preciosa de unos tres añitos que rondaba por todas las salas riéndose.

Hemos preparado de cena, una sopa calentita, un plato con bonito de lata ( sin limón), un tomate, un plato de queso Feta, una barra de pan y una cerveza Amstel comprado todo en un supermercado Spar cerca del Hostel, la mejor cena hasta el momento del viaje, Me fumo un cigarrito y nos vamos a la camita.