You are currently browsing the monthly archive for Octubre 2009.
Este año decidimos ir a China, bueno realmente no era nuestra primera opción, más bien estábamos pensado en hacer el Transiberiano, pero ya sabes una vez decididos a ver Moscú es una pena no llegar un pelín más lejos y visitar uno de los paises que más me han llamado la atención desde pequeño, así que después de 11 horas de vuelo y con una escala de 4 horas en Bruselas, pudimos poner los pies sobre unas de las culturas para mi, más fascinantes.
Por supuesto no me defraudó en nada…
Sin duda una de las calles más comerciales de todo Pekín es WangFujing, bastante cerca del Hostel donde nos hospedamos el Beijing Jade Youth Hostel, podéis echar un vistazo a sus características y opiniones aquí . Un sitio barato, muy limpio y en el que la atención es perfecta, reservamos tres noches en una habitación de 4 camas con baño incluido, en la página de HostelWord , sin problemas…
Callejón de WangFuging Una de las entradas a los varios callejones que salen de esta Calle,





Quedan reservados todos los indicios, así como la capacidad de rescindir toda clase de pormenores relativos al propio sentido en si del espíritu de lo definible según los apartados y artículos preestablecidos y reflejados en cada norma diseñada para tal y no otros efectos, como su ayuda para el buen acondicionamiento, uso y legitimidad de lo aconsejable a cada particular en las causas y situaciones anteriormente ocasionadas haciendo reseña de lo explicado a los sub-sujetos y sus coexistencias
“No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones, sois la mierda cantante y danzante del mundo”.
__________________________________
Tyler Durden - El club de la lucha.
__________________________________
Siempre he creído en esta frase, mucho antes incluso de oírla en El club de la lucha. Me gusta recordarla a menudo y en especial en algunos días como hoy.
O quizás al paquito le acababan de abandonar y aquel banco era lo único que le mantenía a treinta centímetros del suelo.
Comentarios recientes